Cristian Martín Redondo | 23 enero 2014 | Comentarios (0)
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La gamificación ha sido un fenómeno en alza desde hace unos años que ha aportado un sinfín de beneficios a grandes y pequeñas compañías. Desde las grandes marcas como IBM hasta el bar de la esquina, aplican técnicas de gamificación para mejorar sus beneficios bien sea aumentando las ventas, por publicidad o afianzando clientes; pero… ¿Qué es la gamificación?

La gamificación es el proceso de, mediante una serie de técnicas, convertir una tarea, web o aplicación en una especie de juego. Por ello, hay que tener especial cuidado a la hora de aplicarla ya que nuestra idea es potenciar la tarea, no eclipsarla por completo y que se pierda su esencia original.

Existen muy diversas técnicas para gamificar y, dentro de esas técnicas, un millar de variantes que pueden aplicarse dependiendo de lo “gamificable”. Sin embargo, no se está reinventando la rueda, ya que casi todas las opciones se han implementado anteriormente en, cómo no, los videojuegos.

Como ya se ha comentado las técnicas de gamificación son muy variadas, pero en este post nos vamos a centrar en algunas de las principales de las que se pueden encontrar ejemplos en casi cualquier parte. Lo que nos da una pista del crecimiento de estas técnicas y de su éxito.

  1. Programas de lealtad: Como se ha comentado anteriormente, la gamificación consigue unos beneficios para la empresa que pueden ser muy variados. Uno de los principales objetivos que quiere alcanzar todo empresario es una cartera de clientes continúa y leal. Esta técnica sirve, precisamente, para eso. Un programa de lealtad consiste en recompensar al usuario por el uso continuado de un producto o servicio, uno de los ejemplos más actuales son las tarjetas de puntos por volar que, por el uso continuado, te recompensan con vuelos gratis.

  2. Niveles: Es la técnica más común en los videojuegos tradicionales. Aplicar niveles a una aplicación, web o cualquier tarea, crea una motivación en el usuario para alcanzar cierto objetivo lo que consigue una utilización continuada.

  3. Rankings: Es otra de las técnicas extraídas directamente de los videojuegos, ¿quién no recuerda esos rankings que salían en las máquinas recreativas? Pues crear una clasificación de usuarios genera una competitividad entre ellos que repercute, automáticamente, en la utilización del objeto gamificable. Sin embargo, existen distintos tipos de rankings, en la actualidad, los más usados, son los rankings de amigos ya que son estos los que generan una mayor competitividad al tener los usuarios un vínculo emocional entre ellos. Podemos ver ejemplos de usos de rankings para aumentar la utilización en, prácticamente, todos los juegos de facebook. Además de los rankings de amigos, existen los rankings locales, globales…

  1. Barras de progreso: Consiste en crear una granularidad en una tarea para poder mostrarle al “jugador” su progreso dentro de la misma. De esta forma, le ponemos distintas metas fácilmente alcanzables y le informamos de su crecimiento dentro de la tarea que está desarrollando, lo que crea una motivación para finalizarla, además de aportarle información que le puede resultar útil.

  2. Feeds de actividad: Esta técnica ha encontrado su filón con el auge de las redes sociales. Se trata de centrar la atención de una comunidad de usuarios en una actividad en concreto, comunicando alguna acción que ha hecho un usuario dentro de la tarea a sus conocidos o al resto de jugadores potenciales. Hoy en día, casi todas las páginas webs te dan la opción de compartir logros o acciones personales dentro de las mismas, con esto se consiguen dos objetivos: primero, centrar la atención del resto de usuarios en esa acción o logro y, segundo y no menos importante, generar una publicidad a los potenciales usuarios a los que llegue esa información.

  3. Avatares: Los avatares son la manifestación digital de la persona del mundo físico. Si le añadimos esa manifestación a una web o aplicación, creamos un vínculo emocional entre el usuario y nuestra aplicación. Esto, además, se ve aumentado cuando el avatar es personalizable. Los avatares son una de las técnicas que pueden traer variados beneficios, por un lado, crean un vínculo pero, además, pueden generar una utilización mayor de la aplicación si hacemos que piezas añadibles al avatar se desbloqueen conforme se avanza en la misma o, incluso, podemos cobrar por estas piezas, lo que nos generaría un beneficio económico adicional.

  4. Feedbacks en tiempo real: Son muy parecidos a los feedbacks de actividad pero, en este caso, van dirigidos al usuario de la aplicación, dándole al mismo información de su progreso lo que le crea una motivación para seguir usando la aplicación. Un ejemplo lo podemos encontrar en Runkeeper, una aplicación para móvil que sirve para hacer deporte, esta aplicación nos informa de distancia recorrida, calorías quemadas… lo que nos incita a seguir ejercitándonos..

  5. Regalos o insignias: Aunque, como hemos podido ir viendo, todas las técnicas se relacionan en cierto punto, ésta está altamente vinculada a la de los programas de lealtad. Como su propio nombre indica, consiste en premiar al usuario físicamente, con un regalo, o reconocerle el mérito, con una insignia. Un ejemplo de la utilización de insignias es Foursquare, una aplicación que te da una serie de medallas por visitar lugares y usarla para informar de que los has visitados. Esto le ha traído a la empresa varios beneficios. Uno de ellos, es que al hacer que los usuarios la usen allí donde van para conseguir insignias, han logrado almacenar una cantidad de información sobre lugares abrumadora que han reutilizado en la propia aplicación.

  6. Desafíos: Esta técnica ha sido extraída directamente de los juegos RPG y, como en las “quest” que hay que desarrollar en estos, consiste en poner un objetivo al usuario, llegado al cual se puede recompensar de alguna forma para mejorar su motivación por el uso de nuestra aplicación. Un ejemplo estaría en el juego MyCofradía, (sí, señores, la gamificación también está presente en los propios juegos) ,en él se mantienen parcialmente ocultos algunos elementos mostrando solo el nivel al que tienes que llegar para desbloquearlo, lo que genera el desafío de llegar a ese nivel y, por tanto, seguir jugando.

  1. Mini-juegos: Para finalizar hablaremos de una de las técnicas más peligrosas. Como hemos dicho, la gamificación consiste en potenciar el uso pero sin restarle importancia al cometido original, por ello, el agregar un minijuego a nuestra web o aplicación ha de ser debidamente meditado para llegar al punto medio entre usabilidad y entretenimiento.

Seguramente, conforme ha ido avanzando en el post se ha ido acordando de un sinfín de ejemplos más de gamificación que existe a su alrededor y, aunque encaja en alguno de los anteriores, tendrá una ligera variante que lo hace único. Porque eso es lo grande de la gamificación, que dependiendo de donde se aplique, es única y le podremos explotar uno u otro beneficio.

Créditos imagen destacada: centrodeinnovacionbbva via photopin cc

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